Ingeniero militar, brigadier del ejército.

    Agustín Crame nació en la localidad navarra de Tudela en 1730[01], hijo de Agustín Crame padre, un noble flamenco al servicio del ejército español que llegó al empleo de Sargento Mayor del regimiento de Caballería de Santiago. Fue uno de los seis oficiales del ejército español que sirvieron en el Real Cuerpo de Ingenieros durante el siglo XVIII con el mismo apellido: Agustín, Antonio, Felipe, Gerónimo, José y Pablo. Sabemos que el brigadier de Ingenieros Felipe Crame era su tío, hermano de su padre [02].


    Agustín Crame ingresó en el ejército con doce años como cadete en 1742, y pasó posteriormente a estudiar en la Academia de Matemáticas de Barcelona. En 1750 fue promovido a teniente de Infantería e Ingeniero extraordinario del Real Cuerpo de Ingenieros, iniciando con ello una intensa carrera que duraría de veintinueve años hasta su muerte. En 1755 fue nombrado Ingeniero ordinario y enviado a Granada junto a otros oficiales para redactar un informe sobre las destrucciones provocadas por el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de ese mismo año. Posteriormente fue destinado como profesor a la Academia de Matemáticas de Barcelona, en la que ejerció como Maestro de Matemáticas y donde coincidió con el ingeniero Antonio Crame[03]. En 1760 fue promovido a Ingeniero en segunda, correspondiéndole el empleo de teniente coronel de Infantería[04]. Compatibilizando sus tareas como profesor, a partir de este año participó en el reconocimiento del río Tajo para hacerlo navegable desde Aranjuez a Talavera de la Reina. También participó en la reanudación de las obras de construcción del Canal de Campos, uno de los ramales del Canal de Castilla, que había sido concebido e iniciado por el célebre marino Antonio de Ulloa, compañero de Jorge Juan, junto con el ingeniero militar Carlos Lemaur.

    En mayo de 1762, Agustín Crame se incorporó como Ingeniero en segunda al Ejército de Observación de Ciudad Rodrigo que participó en la campaña de Portugal. Asistió al primer sitio de la plaza de Almeida en los meses de mayo y junio, donde realizó diversos reconocimientos, hasta que la plaza finalmente fue tomada por el nuevo general en jefe, el conde de Aranda, el 25 de agosto. A partir de entonces Agustín Crame se mantuvo como ayudante del Cuartel Maestre del ejército hasta el fin de la guerra, a comienzos de 1763; ese año ascendió a coronel de Infantería e Ingeniero en jefe.

    El tratado de París firmado el 10 de febrero de 1763 puso fin al estado de guerra de España contra Portugal e Inglaterra. La paz fue gravosa para los intereses españoles, pues España tuvo que devolver Almeida y la colonia de Sacramento a Portugal, y ceder la Florida, el fuerte de San Agustín, la bahía de Pensacola y los territorios al este y sudeste del río Mississippi a Inglaterra a cambio de la devolución de la Habana y Manila, conquistadas por los ingleses en agosto y septiembre del año anterior respectivamente. La guerra había puesto de manifiesto la debilidad del sistema defensivo español en el Caribe, y el rey y sus ministros trataron de remediar las deficiencias. Una de las medidas que tomaron fue estudiar un plan de defensa para reparar y mejorar las fortificaciones de la isla. El mariscal de campo Alejandro O'Reilly fue encargado de la tarea, y se le dio un equipo de siete oficiales del Real Cuerpo de Ingenieros, encabezados por el Ingeniero Director Silvestre Abarca. Uno de estos ingenieros fue Agustín Crame, que actuó como segundo de Silvestre Abarca[05].


    Agustín Crame fue destinado a la isla de Cuba en 1764, iniciando así un periodo de intensa labor técnica y facultativa que desarrolló en las plazas, castillos, fuertes e islas españolas del territorio que lo llevó a recorrer todo el Caribe español. En marzo del siguiente año, 1765, llegó a la Habana el nuevo capitán general de la isla, don Antonio María Bucareli y Ursúa, que dedicó una especial atención al deplorable estado de las fortificaciones. En la Habana Agustín Crame realizó un informe sobre el estado en que encontraba el castillo del Morro, y presentó un proyecto para aumentar sus fuegos que acompañó con cuatro planos de la fortaleza; mejoró la protección de la plaza con el diseño y construcción del castillo de Atarés en la loma del Soto, al sur de la plaza; hacia el oeste el castillo del Príncipe en la loma de Aróstegui y los torreones de la Chorrera y san Lázaro; y hacia el este, el fuerte de san Diego y el torreón de Cojimar. También se le conoce un plano del puerto de Santiago de Cuba, otro del puerto de Mariel y un tercero de la isla de Cuba. Agustín Crame aprovechó los viajes que hizo durante su estancia en la isla para escribir en 1768 un Discurso político sobre el fomento de la isla de Cuba, donde plasmó sus ideas sobre cómo potenciar la agricultura de la isla mediante el empleo de mano de obra esclava procedente de África para evitar la pérdida de competitividad de España frente a otras potencias.



Proyecto dibujado por el coronel don Agustín Crame para mejorar las defensas del castillo de san Juan de Ulúa, en Veracruz, "siguiendo en todo la idea del Ingeniero Director don Manuel de Santistevan, con solo la mejora de variar la cortadura interior A del cuerpo de la Plaza, para que quede con más regularidad en su distribución, y la de dar más fuegos, o defensas, a los dos Hornabeques que sobstituye en lugar de dos Baterías que oy existen, sin que esta variación pueda aumentar el coste que regula de seiscientos mil pesos". (Fuente: AGI, MP_MEXICO, 300, en PARES).

    En 1771 el capitán general de Cuba, Antonio Bucareli, y el ingeniero Agustín Crame fueron trasladados al continente. En mayo de ese año, Bucareli fue nombrado nuevo virrey de Nueva España para sustituir el marqués de la Croix, mientras que Agustín Crame fue nombrado gobernador del castillo de san Juan de Ulúa, en Veracruz. Desde su nuevo puesto redactó un proyecto para la reforma y mejora del citado castillo, con varios planos, y un plan de defensa para el caso en que el enemigo (los ingleses) conquistaran la plaza de Veracruz. También mejoró las comunicaciones entre Veracruz y la capital, Méjico, a petición del virrey, enlazando la costa con el interior del territorio.


    El 19 de marzo de 1773, un informe secreto del embajador español en San Petersburgo, Francisco de Lacy, dirigido al secretario de Estado, marqués de Grimaldi, dió la alarma de que los rusos estaban haciendo exploraciones en las costas americanas del Pacífico norte y que habían llegado a las costas de California. Informado del asunto, el virrey Bucareli reaccionó fomentando las exploraciones y fundaciones en aquella costa para hacer efectiva la presencia española en la zona; una de sus propuestas fue tratar de construir un canal interoceanico que uniera los océanos Atlántico y Pacífico para transportar artillería y provisiones desde la península Ibérica hasta los nuevos asentamientos de la Alta California. Ya en 1698 el banquero inglés William Patterson había propuesto al rey Guillermo II abrir un canal similar en el istmo de Panamá, que presenta una anchura de unos 50 km en su punto más estrecho, “... para dar leyes a ambos mares y para ser árbitros del comercio del mundo.[06] Sin embargo, Bucareli no eligió el istmo de Panamá, sino la zona elegida por Hernán Cortes para transportar piezas de artillería y pertechos para un astillero de costa a costa desde Veracruz: el istmo de Tehuantepec, que es el estrechamiento de tierra que se produce entre la desembocadura del río Coatzacoalcos, en el golfo de Méjico, y la laguna Superior del golfo de Tehuantepec, en el Pacífico. Estos dos puntos están a unos 300 km de distancia por la actual carretera que los une, y a unos 240 km en línea recta.



El canal desde el rio Coatzacoalcos, en el oceano Atlántico, hasta Tehuantepec, en la costa del Pacífico, fue propuesto por el virrey de Nueva España, don Antonio María de Buraceli y Ursúa, y reconocido por el coronel e Ingeniero en segundo don Agustín Crame entre diciembre de 1773 y febrero de 1774, sobre un mapa de América Central del Altlas del Mundo de Colton, Nueva York, 1855 (Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa, Ref: ACEG-AT-232-V-I-107). Pinchad aquí para ver la versión en Google Maps.

    El virrey eligió al coronel Crame para que efectuara un estudio sobre la viabilidad del proyecto desde el río Coatzacoalcos en la costa atlántica hasta el istmo de Tehuantepec en el Pacífico, sabiendo que el coronel había participado en la construcción del canal de Campos en la península y tenía experiencia en el empleo de explosivos. Crame inició el reconocimiento de la zona elegida en diciembre de 1773, encontrando además “... no solo el camino por donde pudo pasar la artillería, sino por donde efectivamente pasó...”. Agustín Crame remitió su informe final al virrey el 20 de febrero de 1774. Agustín Crame regresó al castillo de san Juan de Ulúa, donde finalizó los planos del castillo con el Ingeniero en jefe y Director Manuel de Santisteban[07].

    Hasta el 26 de agosto de 1776 no se realizó un segundo reconocimiento más en firme con objeto de poner el proyecto en marcha, esta vez por el coronel e Ingeniero en segundo Miguel del Corral y el capitán de Fragata Joaquín de Aranda. Finalmente, las expediciones marítimas al Pacífico norte enviadas por el virrey en 1774, 1775 y 1779 demostraron que el peligro ruso no se materializaba, por lo que el proyecto del canal interoceánico fue finalmente aparcado por el gobierno español.


    En 1776, Agustín Crame, habiendo sido ascendido a brigadier de Infantería[08], recibió el nombramiento de “visitador general de las fortificaciones de América”, que lo mantendría ocupado los tres años siguientes, que le llevaron a recorrer todo el Caribe sur español y que se concretaron en el conocido como Plan de Defensa del Caribe del ingeniero Crame. El teniente general Inspector de Infantería, el conde de O’Reilly, que le tuvo a sus órdenes en Cuba, le remitió unas instrucciones fechadas el 7 de mayo de 1776 en las que se ordenaba reconocer las islas de Trinidad y de Margarita, y las plazas y provincias de Cumaná, Guayana, Puerto Cabello, Santa Marta, Cartagena, Portobelo, Río Chagre, Omoa, Castillo de San Juan Nicaragua, y Campeche y “en dicha última Provincia conviene tomar el posible conocimiento del establecimiento de los ingleses en Honduras y lo que se podría emprender contra ellos en caso de guerra[09].

    Teniendo en cuenta que la defensa de las plazas debe comenzarse evitando el desembarco enemigo y que, una vez efectuado, es preciso “disputarles el terreno, paso a paso, para que haga en ellos más efecto el rigor de aquel clima” y demorar en lo posible el asalto, los planes de defensa deben contemplar la posibilidad de construir “algunas Baterías y reductos fuera de las Plazas, en situaciones ventajosas.” Por ello, el brigadier Crame debía hacer “reconocimiento exacto de la misma Plaza [y sus inmediaciones], para proponer las obras que fueren precisas para su defensa” y un “prolijo reconocimiento de la Artillería, Municiones y Pertrechos que existen en cada Plaza, y contando con solo lo útil enviará relación exacta que explique las existencias, y cuanto se necesita para la defensa de dicha Plaza hará presente si hubiere falta de Almacenes y Cuarteles, y en caso de ser preciso que se haga algún edificio nuevo lo propondrá, señalando el paraje, y enviando Plano y cálculo del gasto a que ascenderá”, todo ello para “fijar la tropa que necesitará cada una de dichas Plazas para su defensa, y examinar con solidez si la veterana y Milicia que hay, y la de esta última clase que se puede aumentar y disciplinar, será suficiente para la defensa teniendo los encargados siempre presente la importancia de cada Plaza, y el esfuerzo y empeño que merezca a cualquiera otra Potencia su conquista.



Recorrido del brigadier don Agustín Crame en su viaje de inspección de las fortificaciones españolas en el Caribe entre 1777 y 1779, sobre un mapa del Seno Mexicano confeccionado por Joseph Camacho, Segundo Piloto de la Real Armada en 1767 (Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa, Ref: AME-1/6). Pinchad aquí para ver la versión de Google Maps.

    Finalmente, el brigadier Crame debería coordinar la redacción de los planes de defensa con los gobernadores de las plazas y territorios, firmando conjuntamente los documentos, enviando dos “a la vía reservada” y dejando el tercero en poder del gobernador, “quien lo tendrá muy reservado [y] entregará con esta prevención a su sucesor.

    Al brigadier Crame se le asignaron seis auxiliares y una cantidad de cuatro millones de pesos para sueldos y gastos de dos años[10]. A bordo de la fragata Santa María de la Cabeza, Crame y su equipo zarparon de la Habana en dirección a la provincia de la Guayana. A partir de ese momento la actividad de Agustín Crame fue frenética para poder finalizar con éxito la misión encomendada, redactando un total de catorce planes de defensa y dibujando más de sesenta planos.

    En junio de 1779 el brigadier Agustín Crame regresó al puerto de la Habana y escribió al rey dando cuenta de “que he concluido la comisión de la visita de todas las Plazas de América desde el Orinoco hasta Campeche” y solicitó para sí el ascenso a mariscal de campo[11].

    El 11 de noviembre de 1779, Crame escribió desde la Habana a José de Gálvez, secretario de Estado de Indias tras la muerte de frey Julián de Arriaga y gobernador del Consejo de Indias, dándole la enhorabuena por ”la gloriosa expedición” conseguida por su sobrino Bernardo de Gálvez al conquistar los fuertes de Manchack, Baton-Rouge y Natchez, esperando que ”se debe esperar de su bizarro espíritu y talento militar, logre igualmente la de la Mobile y Panzacola”. Tras esta introducción, Crame dice que remite los últimos expedientes de su comisión, correspondientes a los de Portobelo, Chagre, Panamá, San Juan de Nicaragua, Omoa y Campeche, incluidos los planos que no pudo remitir en su anterior carta por no haber estado finalizados. Por último, Crame vuelve a insistir en que ”mueva la Piedad del Rey” para que se le conceda la graduación de Mariscal de Campo y el destino de gobernador de Campeche si estuviera vacante, ”sin que esto sea repugnar el bolver a mi antiguo destino de San Juan de Ulua”[12]. Los trabajos del brigadier Agustín Crame merecieron los elogios de la Junta de Fortificación y Defensa de Indias creada para analizar sus informes y propuestas, así como también el grado de mariscal de campo otorgado por el rey Carlos III, que no llegó a ostentar, y el cargo de gobernador de Yucatán y Campeche.


    Agustín Crame no pudo disfrutar de su éxito, pues murió prematuramente en Cuba el 17 de noviembre de 1779, en un accidente de tráfico. Crame regresaba en un carruaje ligero y abierto, con un solo eje y dos ruedas, de "una cazeria, a que salió por la mañana del mismo día, por la desgracia de haberse disparado las mulas de la Volante que lo conducía, y dado un golpe en el pecho y cabeza que a las dos horas de recibido espiró sin arbitrio de hablar ni hacer disposición alguna"[13]. Tenía 49 años.

    Agustín Crame murió soltero. No obstante, en 1775, cuatro años antes de su muerte, se había prometido con su sobrina Ana María, hija del matrimonio de su hermana Mariana Crame con Gerónimo del Bayo, capitán del regimiento de Infantería de Murcia. Debido a la consanguineidad existente entre los pretendientes, tuvieron que solicitar la dispensa a la Santa Sede, que la concedió el 9 de abril de 1778[14]. Por ello, en abril de 1780 Ana María solicitó al Rey que la concediera una pensión vitalicia por los méritos de su fallecido tío Agustín, quien iba a ser su marido, así como por los de su abuelo del mismo nombre, quien ”sirvió 66 años en el Egercito de S.M”, pensión que serviría no solo para mantenerla a ella, sino también para mantener también a su madre, viuda, quien tan solo recibía ”seis reales diarios por el Monte Pio militar”[15]. El mismo mes de abril de 1780, Mariana Crame, solicitó al Rey que se dignase ordenar a la Habana, donde falleció su hermano Agustín, y a Veracruz, donde ”residió muchos años de Theniente del Rey”, para que ”continuándose por los Jueces que corresponda la pesquisa y recaudación de caudales y bienes que hayan quedado por su muerte en cualesquiera plaza de la America, se remitan reducidos a moneda, y las alaxas que tengan, a España” y se depositen donde ”S.M. tenga por conveniente”, mientras se declara por fallo de un tribunal el derecho que ella tiene sobre los bienes de su difunto hermano[16].

    El 14 de mayo de 1780 el Rey, ”movido de su innata piedad”, declarándose ”protector y apoyo de las familias desamparadas de los que han servido con honor”, ordenó al gobernador de Cuba y al virrey de Nuevo Méjico que se remitieran a doña Mariana Crame ”todos los bienes, caudales, sueldos caídos, y demás pertenencias que hubiese dejado por su fallecimiento el Brigadier don Agustín Crame” en Cuba y en Veracruz; ambos contestaron el 18 de agosto y el 7 de septiembre respectivamente que así lo harían ”en ocasión segura luego que se concluya la guerra” con Inglaterra[17]. Los bienes de Agustín Crame fueron embarcados en la nave capitana y almiranta de la escuadra del teniente general don José Solano, que zarpó de la Habana el 1 de junio de 1873. Mariana Crame acusó el recibo de la recepción de los bienes de su hermano en carta fechada en Madrid el 16 de octubre de ese año, excepto 1322 pesos y tres reales y medio, el uniforme y varios instrumentos matemáticos del brigadier Crame que se hallaban en poder del ingeniero Joaquín de Peramas, quien se encontraba entonces en ”Panzacola” desde su conquista, por lo que había que esperar a contactar con él para finalizar el expediente[18].

    El Rey no concedió de inmediato la pensión vitalicia solicitada por la sobrina del brigadier Crame, pues tanto Ana María como Mariana Crame reiteraron la petición el 23 de abril y el 29 de julio de 1783 respectivamente[19]; no tenemos más noticias respecto a su concesión o rechazo, finalizando aquí la biografía del brigadier don Agustín Crame.


  • Archivo General Militar de Segovia. Expediente de Agustín Crame, AGMS 1/3719C-EXP/04.

  • Arcos Martínez, Nelly. Discurso político sobre la necesidad de fomentar la isla de Cuba, por el ingeniero militar Agustín Crame, 1768. Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona. Vol. XXIV, núm. 1266. 25 de marzo de 2019.

  • Arcos Martínez, Nelly. Territorio y fortificación del Caribe: Agustín Crame, visitador de plazas 1777-1779. Revista bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona. Vol. XXI, núm. 1152. 5 de marzo de 2016.

  • Capel, Horacio y otros. Los ingenieros militares en España, siglo XVIII. Repertorio biográfico e inventario de su labor científica y espacial. Universidad de Barcelona, 1983.

  • Lilly Library, Bloomington Indiana University. Manuscrito Crame, 1774-1819. La colección incluye correspondencia entre Crame y los gobernadores y funcionarios de las provincias caribeñas sobre su llegada y misión, su salario, condiciones de viaje, etc., así como correspondencia con la Junta de Generales, establecida por Carlos III para evaluar sus informes. También se encuentran entre los documentos registros detallados llevados por Crame y otros ingenieros, el armamento hallado en las fortificaciones, su estado, sugerencias de personal para la reconstrucción de fuertes y planes de defensa. El material posterior a la muerte de Crame trata sobre la implementación de sus planes, así como los de otros ingenieros, en las fortificaciones de las colonias españolas.

  • Portugués, Joseph Antonio. Colección general de las ordenanzas militares, sus innovaciones y aditamentos, dispuesta en diez tomos, con separación de Clases. Tomo VI. Madrid, 1765. Pág,s. 803-804.

  • Tlacxani Segura, Gonzalo. Antonio María de Bucareli y el proyecto del canal de Tehuantepec. El proceder diplomático y político ante el expansionismo ruso, 1773-1777. Revista de Historia Americana núm. 162. Enero-junio 2022.

  • Zamorano, Carlos, coronel de Ingenieros. "Biografía del ingeniero don Agustín Crame". Sin publicar.




[01] La investigadora Nelly Arcos Martínez afirma haber encontrado un documento en el Archivo General de Indias (AGI, signatura: Inquisición, 3722, expediente 33 1754) que menciona que Agustín Crame es originario de Flandes. Añade que en otro lugar encontró que se casó con Francisca Mañeras, con quien tuvo una hija llamada Micaela, originaria de Tudela. Ver Arcos Martínez, Nelly. Discurso político sobre la necesidad de fomentar la isla de Cuba, por el ingeniero militar Agustín Crame, 1768. Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona. Vol. XXIV, núm. 1266. 25 de marzo de 2019.

Sin embargo, nosotros hemos encontrado en el Archivo General de Simancas (AGS) la hoja de servicios de un oficial llamado Agustín Crame, natural de Flandes, sargento mayor del regimiento de Caballería de Santiago, ingresado en el ejército en mayo de 1711, que en 1762 llevaba cincuenta años de servicios y tenía 62 años de edad, es decir, que había nacido en 1700. ¿Pudiera ser este oficial de Caballería el Agustín Crame de Nelly Arcos, natural de Flandes y casado con Francisca Mañera, y que fuera el padre del oficial de Ingenieros Agustín Crame Mañera? Tiene toda la pinta.

[02] Capel, Horacio y otros. Los ingenieros militares en España, siglo XVIII. Repertorio biográfico e inventario de su labor científica y espacial. Universidad de Barcelona, 1983, pags 129-132. De Felipe Crame se dice que era de origen alemán y que ingresó en el ejército español en 1723; no obstante, por la solicitud de la hermana de Agustín, Mariana Crame, de una pensión vitalicia para su hija Ana María, fechada el 25 de julio de 1783, sabemos que Felipe Crame era tio de Agustín, hermano de su padre. (AGMS 1/3719C-EXP/04, documento 15). Ver la biografía de Felipe Crame en el sitio web de la Real Academia de la Historia: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/52472-felipe-cramer.

[03] Capel, Horacio y otros, op. cit. pág. 129, cita la estancia del ingeniero Antonio Crame en la Academia de Matemáticas de Barcelona en 1760, según el Archivo de la Corona de Aragón (ACA 125). Teniendo en cuenta que ésta es la única noticia que se cita de Antonio, ¿no sería posible que el nombre estuviera mal copiado en el ACA y que la noticia de Antonio correspondiera realmente a Agustín, de forma que Antonio Crame no existe y es un error de copista?

[04] El Real Decreto de 19 de octubre de 1756 comunica al secretario del Despacho de Guerra la decisión del Rey, a propuesta del Director de Artillería e Ingenieros, el conde de Aranda, los empleos que deben tener los oficiales del Real Cuerpo de Ingenieros: Ingeniero delineador: subteniente de Infantería; Ingeniero extraordinario: teniente de Infantería; Ingeniero ordinario: capitán de Infantería; Ingeniero en segundo: teniente coronel de Infantería; Ingeniero en jefe: coronel de Infantería. Ver Portugués, Joseph Antonio. Colección general de las ordenanzas militares, sus innovaciones y aditamentos, dispuesta en diez tomos, con separación de Clases. Tomo VI. Madrid, 1765. Pág,s. 803-804.

[05] Los otros oficiales fueron los ingenieros Antonio Rafellín, Ramón Ignacio de Yoldi, Simón de Anda Salazar, Joaquín del Pino y Juan José Cotilla. Ver Arcos Martínez, Nelly. Discurso político etc..., citado.

[06] Tlacxani Segura, Gonzalo. Antonio María de Bucareli y el proyecto del canal de Tehuantepec. El proceder diplomático y político ante el expansionismo ruso, 1773-1777. Revista de Historia Americana núm. 162. Enero-junio 2022.

[07] Sobre el ingeniero Manuel de Santesteban, ver Capel, op. cit. págs. 131 y 440-441. En un sitio aparece citado como Fernando, en otro como Manuel.

[08] Arcos Martínez afirma que ascendió en 1774. Ver Arcos Martínez, Nelly. Territorio y fortificación del Caribe: Agustín Crame, visitador de plazas 1777-1779. Revista bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona. Vol. XXI, núm. 1152. 5 de marzo de 2016.

[09] Prevenciones del teniente general O’Really al brigadier don Agustín Crame, fechadas en 7 de mayo de 1776. Manuscrito Crame, Biblioteca Lilly, Universidad de Indiana, Bloomington, Indiana.

[10] Arcos Martínez, Territorio y fortificación ..., citado..

[11] Manuscrito Crame, op. cit. Citado por Arcos Martínez, Nelly. Territorio y fortificación ..., citado.

[12] Carta del brigadier don Agustín Crame al secretario de Estado de Indias, Joseph de Gálvez, de 11 de noviembre de 1779. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documento 2.

[13] Carta del gobernador de Cuba, don Diego Navarro, al secretario de Estado de Indias, Joseph de Gálvez, de 10 de diciembre de 1779, informado de la muerte del brigadier Crame. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documento 3.

[14] Certificado de 25 de enero de 1779 remitiendo copia de la dispensa papal de Su Santidad Pío VI para el matrimonio de Agustín Crame con su sobrina Ana María del Bayo y Crame, de 9 de abril de 1778. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documento 8.

[15] Carta de Ana María del Bayo y Crame solicitando a S.M. el Rey una pensión vitalicia, de abril de 1780. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documento 6.

[16] Carta de Mariana Crame a S.M. el Rey solicitando los bienes de su difunto hermano, de abril de 1780. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documento 7.

[17] Cartas del gobernador de Cuba y del virrey de Nueva España sobre los bienes del difunto brigadier Crame, de 18 de agosto y 7 de septiembre de 1780. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documentos 9 y 10.

[18] Tres cartas sobre los bienes del brigadier Crame, su embarque en América, su traslado a la península, y acuse recibo de Mariana Crame, de 19 de febrero y 26 de abril de 1783, y 24 de julio de 1784. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documentos 11, 13 y 14.

[19] Cartas de Ana María del Bayo Crame y de Mariana Crame reiterando a S.M. el Rey la solicitud de una pensión vitalicia para Ana María, de 23 de abril 7 25 de julio de 1783 respectivamente. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documentos 12 y 15.