Ingeniero militar, brigadier del ejército.
NOTA: Esta biografía está copiada de la publicada por Juan Carrillo de Albornoz y Galbeño en la Real Academia de la Historia, ampliada por el webmaster en todo lo relacionado con su relación con su hermano Agustín Crame padre y con su sobrino, el brigadier de Ingenieros Agustín Crame, y con algunas modificaciones de carácter editorial.
Felipe Crame fue un oficial de Ingenieros del ejército español de origen flamenco. Su hermano fue Agustín Crame padre, oficial de Caballería nacido en Namur, Flandes, que sirvió en el ejército español durante 66 años y que se retiró con el grado de teniente coronel en Barcelona. Éste fue el padre del brigadier de Ingenieros Agustín Crame y Mañeras, de quien Felipe era su tío. Sabemos por la hoja de servicios de su hermano que el padre de ambos era oficial del ejército español.
Felipe Crame ingresó en el Ejército español en 1723, acompañando a Felipe V en las visitas que realizó el rey en su largo recorrido por Extremadura y Andalucía. Fue nombrado ingeniero extraordinario en promoción, el 13 de diciembre de 1726. En 1729 realizó un plano de una porción de la isleta del peñón de Vélez. En 1732, destinado en la Dirección de Ingenieros de Sevilla, se le encargó el proyecto de un cuartel para el regimiento de Caballería de Baza.
En 1733 ascendió a teniente e Ingeniero ordinario y el 8 de octubre de ese año acababa en Almería el plano del sitio de las Eras de la ciudad de Baza en el que se señala el cuartel de Caballería proyectado. También en 1733, ante el temor a una represalia de los musulmanes por la ocupación de Orán el año anterior, Felipe Crame recibía del duque de Montemar, José Carrillo de Albornoz y Montiel, la orden de proyectar y dirigir un plan de defensa de la costa del cabo de Gata. El plan incluía la construcción de nueve fortificaciones, que en la revisión de 1735 dejaría reducidas a seis, de las que sólo se llegaron a construir el fuerte Nuevo o de San José y el de San Francisco de Paula. Abandonado el plan señalado anteriormente, con la entrada de España en guerra con Portugal en América, quedaron proyectadas las fortificaciones de los Escullos, Agua Amarga y la ampliación del castillo de San Pedro, que no se realizarían nunca o se construirían durante el reinado de Carlos III, con la planimetría de José Crame. De igual forma, proyectó diversos reparos en las murallas de Almería y en la fortaleza de Roquetas.
Entre 1741 y 1742, nombrado teniente coronel e Ingeniero en jefe, levantó el mapa general del reino de Navarra por orden del conde de Gages, virrey de dicho reino. Le ayudó en estas fechas el ingeniero Cayetano Paveto. El 24 de octubre de 1752 se encontraba en Pamplona, finalizando el plano de la cuenca del río Ebro desde Alcanadre hasta Alfaro, con el proyecto de una acequia para regar en los términos de Sartaguda, Murillo, Calahorra, Rincón de Soto y Alfaro.
En 1754, Felipe Crame procedía a la remodelación de la parte occidental del frente de tierra de la plaza de San Sebastián y, en concreto, de la contraguardia de San Felipe, foso, camino cubierto y muro Guardamar, comprendido entre el ángulo de la contraguardia y lo que hoy en día constituye la rampa de acceso a la playa de la Concha, más próxima al monte Urgull. Al respecto, debía periódicamente informar sobre el desarrollo de las mencionadas obras. En relación con esta última plaza, en 1751, los ingenieros Lorenzo de Solís y Juan Martín Cermeño habían aconsejado a Felipe Crame mantener la traza de la contraguardia paralela al eje del frente oriental del baluarte de San Felipe, lo que supondría, en opinión de estos, una mayor defensa y un importante ahorro económico para la Hacienda Real.
Con fecha de 28 de enero de 1755, Felipe Crame envió a Gabriel de Marsillac el "Plano, Perfil y Alzado de la Contraguardia de S[a]n Phelipe de la Plaza de S[a]n Sebastián en que se demuestra el estado en que se hallavan sus Obras el dia treinta de junio de 1754, y el Plano, Perfiles y Alzado de la Contraguardia de S[a]n Phelipe de la Plaza de S[a]n Sebastian, en que se demuestra el estado en que se hallavan sus obras â fines del año 1754 y las que se proponen construir en el de 1755". Tales documentos fueron enviados por Marsillac al secretario de Guerra, Sebastián Eslava, acompañados de una carta con fecha 3 de febrero. En el documento se presupuestan las obras necesarias en las fortificaciones de Guipúzcoa en 325.100 reales de vellón, de los que 70.370 debían emplearse en “las Obras que se proponen […] comprehendidas entre el Cubo Imperial, y el Baluarte de S[an] Phelipe […] con las q[u] e se hallará concluido el Proyecto General por aquel Frente”.
A partir del 27 de agosto de 1756 construía la Casa Consistorial de Irún, cuya fachada principal está formada por un soportal en el que se abren cinco arcos, que se corresponden en la primera planta con otros tantos huecos rematados por un frontón y unidos por un balcón corrido soportado por canecillos. La fachada está rematada por una balaustrada partida por un escudo monumental de la villa.
Más tarde, en 1761, abandonó Navarra y el País Vasco, se trasladó a Madrid donde inició un proyecto de construcción de unas carreteras radiales desde la capital hasta distintos puntos de la península (Cádiz y Galicia), al tiempo que en 1762 dibujaba el "Plano de la plaza de Gibraltar y de sus contornos comprendidos desde nuestra línea inclusive hasta la punta de Europa, demostrándose en él todas las obras que después del año 1727 han aumentado los ingleses para su defensa. En el papel volante se demuestra el plano de la batería y trincheras de mar y tierra que se propone para atacar la plaza y forzarla a rendirse". Igualmente presentaba el "Plano y perfil de una balsa o trinchera flotante. Plano de un prame o batería flotante".
Cramer finalizó su vida profesional con la dirección de las obras del puerto de Málaga. Su sobrina Mariana Crame y la hija de ésta, Ana María, nos informan que acabó siendo Brigadier, es de suponer que de Ingenieros.
En una memoria remitida a sus superiores hacía la observación, a mediados de 1750, en la que constataba que los oficiales de Caballería desde el grado de capitán recibían un sueldo de 1.000 reales mensuales y de 2.000 reales cuando llegaban al grado de coronel; los coroneles de Infantería tenían también a un sueldo de 2.000 reales, mientras que los coroneles de Ingenieros no recibían más de 1.300. Más allá de la comparación de los sueldos, hacía ver que los Ingenieros en campaña no se beneficiaban jamás de reposo, contrariamente a las otras armas. Tampoco se les retribuía con una gratificación particular, mientras que los oficiales de la tropa que servían excepcionalmente como Ingenieros voluntarios durante los sitios, recibían una retribución de 300 reales por mes, además de sus sueldos. Felipe Crame insistía también en los gastos suplementarios ligados al empleo de Ingeniero: compra de libros y gastos de desplazamiento para asumir las funciones que les eran atribuidas en tiempo de paz. Para terminar, señalaba con amargura las pocas posibilidades de promoción en el escalafón de las funciones militares. El documento escrito por Felipe Crame no llevaba fecha, aunque se pude suponer que fue escrito antes de 1772, poca antes de muerte.
Archivo General Militar de Segovia. Cartas de Ana María del Bayo Crame y Mariana Crame solicitando a S.M. el Rey una pensión vitalicia para la primera, de abril de 1780 y 25 de julio de 1783 respectivamente. Expediente de Agustín Crame, Archivo General Militar de Segovia: AGMS 1/3719C-EXP/04, documento 6 y documento 15.
Archivo General de Simancas. Cartografía Antigua. Planos de Felipe Crame.
Pi Chevrot, José Javier. San Sebastián antes de 1813. Documentación en la Colección de mapas, planos y dibujos del Archivo General de Simancas. Los planos de Felipe Crame son los números 33, 34 y 35. En la refrencia se cita 1774 como año de la muerte de Felipe Crame.