Carta dirigida a don José de Gálvez, secretario del Despacho Universal de Indias, con reflexiones sobre las fortificaciones de la Guaira y Puerto Cabello, fechada el 15 de mayo de 1778.

Archivo General Militar de Madrid (AGMM), caja 6921, signatura 5-3-11-3, carpetilla 15

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(Este documento ha sido transcrito por el coronel de Ingenieros (R) don Carlos Zamorano, que gentilmente nos lo ha cedido.)

(El resaltado en negrita es del webmaster.)

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Excmo. Señor

Muy Sr. Mío, Aunque cada Provincia, de las que hasta ahora llevo visitadas, tiene su mérito particular, que empeña a mucha circunspección para arreglar su defensa, las circunstancias de ésta de Caracas la hacen preferente y de mayor cuidado.

He puesto el que he podido para acertar en su Plan de defensa; y con el mismo fin he duplicado con gusto mis fatigas. Si ésta y mis reflexiones, mereciesen que S.M. las apruebe, será una felicidad para mí. He procurado que el espíritu militar, y la prudencia las fuesen dictando alternativamente: ni en los casos más críticos dejo abatir las esperanzas; ni me detiene, el infundir nuevos cuidados, cuando importa el remedio, y las preocupaciones son peligro.

Yo no sé cómo se ha graduado la utilidad de la Guaira, en las obras que en ella se han ejecutado y se ejecutan: Se le ha dado confusamente una importancia, que no le corresponde, y se han amontonado inútilmente fuentes sobre fuentes: y últimamente se ha pasado a otro sistema, que es el de hacer un costosísimo recinto, coronado de bóvedas, que la mayor parte no se necesitan. Pasa de 350 mil pesos, lo que en diez años se ha gastado en las fortificaciones de la Guaira; y si se siguen los proyectos hechos, pasará la suma total de 480 mil.

Todo eso se ha ejecutado en una Plaza que siempre estará dominada y abierta por la espalda, y que nunca servirá para cubrir la Capital, y la Provincia.

La situación de la Guaira es muy semejante a la de San Pedro en la Martinica; y no obstante que esta última es de infinito más comercio y vecindario, sólo tiene algunas baterías a la mar par defensa. No es esto decir que nos sirva de gobierno lo que en otras partes se ejecuta: pero cuando nuestra reflexión cae en lo mismo que nos advierte el ejemplo ajeno, hay esa razón más para seguirlo.

Sin embargo, en el estado en que se hallan las obras de esta Plaza, conviene acabar de cerrarla por la mar; pero no quisiera que fuese, siguiendo con bóvedas todo su recinto, sino del modo que representa el papel volante del Plano nº 1, y aún es ese caso llegaría el gasto a 40 mil pesos.

Sobre Puerto Cabello he dudado mucho tiempo; y en el papel adjunto verá V.E. mis dudas y mi resolución. Creo que muchas veces se necesita saber más para dudar, que para decidir.

Determinadas las obras de aquel Puerto, es preciso darles la preferencia sobre las de la Guaira. Los reparos y aumentos que propongo para el Castillo de San Felipe en el Plano nº 5 costarán 150 mil pesos, y el fuerte del Mirador Plano 6º 35 mil.

Este gasto bien puede soportarlo la Provincia, y más si entran en cuenta los ahorros propuestos en la Guaira.

En cuanto a Artillería, y sus adherentes, están regularmente dotadas ambas Plazas: algunas cosas sobran, y lo que falta se expresa en los estados de su dotación.

Debo decir a V.E. que el sistema de Milicias, que propuse para Cumaná, sería muy aceptable a esta Provincia; y a la verdad, si el Rey quiere que las Milicias sirvan, es preciso que estén hechas a servir.

Los Planos que remito a V.E. han costado trabajo, y sobre todo el número 3º que merece mucha reserva, y que yo mismo he levantado en el terreno.

Nuestro Señor dilate la importante vida de V.E. los muchos años que deseo.

Caracas el 15 de Mayo de 1778.

Excmo. Señor
Besa la mano de V.E.
Su más atento reconocido y afectuoso Servidor
Agustín Crame (firmado)

Excmo. Sr. Dn. José de Gálvez (al pie)

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Reflexiones adjuntas sobre la conveniencia de fortificar o no Puerto Cabello, fechada el 15 de mayo de 1778.

Archivo General Militar de Madrid (AGMM), caja 6921, signatura 5-3-11-4

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Puerto Cabello

Razones para conservar sus fortificaciones, y aumentarlas:


    1ª… Puerto Cabello es el mejor Puerto y aun casi el único que hay en la costa de toda la Provincia de Caracas.
    2ª… En él se puede abrigar cualquiera Escuadra, carenar, o repararse, después de un combate.
    3ª… Tiene un Castillo y otras fortificaciones, que conviene tener en buen estado de defensa.
    4ª… Si Puerto Cabello no estuviese fortificado, se podrían apoderar de él, con facilidad, los enemigos; y establecerse allí con gran perjuicio nuestro.
    5ª… Si estuviese fortificado, no sería fácil el tomarlo: y si lo tomasen, sería sacrificando mucho tiempo, tropas y caudales.
    6ª… A los Ingleses (que suponemos ser nuestros enemigos) no les hace falta alguna, ni necesitan para nada a Puerto Cabello: y así nunca harían armamento considerable para conquistarlo. Lo único que se puede recelar es que piensen establecerse en esta Provincia: y para que esto no llegue a suceder, es preciso quitarles con buenas fortificaciones el que se hagan dueños de ese Puerto.

Razones para no aumentarlas ni conservarlas:

    1ª… Respuesta. Puerto Cabello, es verdad que es el mejor Puerto de dicha costa; pero no es el único: son muchos las que hay, unos más grandes, otros más pequeños.

    2ª… Es muy cierto lo dicho; pero con algunos días más de navegación, estando a barlovento; y con mejor proporción estando a sotavento; se puede hacer lo mismo en Cartagena.

    3ª… Es verdad que tiene ese Castillo, y esa fortificaciones: pero se niega el que sea conveniente que las tenga.

    4ª… No hay duda que no estando fortificado, lo tomaría fácilmente el enemigo: pero no se admite, que le fuese fácil el establecerse: y lo que se asegura es, que si lo tomasen, estando fortificado, sería bien difícil recobrarlo.

    5ª… Se duda que sin crecidos gastos, y la seguridad de tener quien sepa defenderlo, se pueda poner en disposición de resistir 15 días de Sitio: pero es de advertir que algunos días más no quiere decir nada en estos mares, donde no hay riesgo de nortes ni huracanes. Y aunque se conceda un sacrificio grande del sitiador, en tiempo, Tropas, y caudales, nunca podrá esto compensarnos la pérdida de un Puerto fortificado, que pueda servir de pie del enemigo para conquistar la Provincia.

    6ª… Si los Ingleses no necesitan a Puerto Caballo, para qué hacer nosotros el gasto de fortificarlo? Y si piensan seriamente en la Provincia, y quieren elegir esta Puerto, para hacer de allí sus invasiones; es menester pensar, cual sería el mejor medio para embarazar que se establezcan en él, y este medio será indubitablemente el que deba adoptarse. Si Puerto Cabello se pudiese poner, y conservar en un estado inexpugnable, con gastos que no fuesen sumamente excesivos, este sería el partido preferente. Si pasásemos al extremo contrario, de demoler las fortificacones, y no tener más defensa, que la de algunas baterías a la mar, y un corto número de tropa: es verdad que en este caso, viniendo los enemigos con empeño lograrían desembarcar y hacerse dueños de nuestras baterías y del Puerto. Pero no teniendo ellos fortificaciones con que defenderse, siempre estaríamos en buena proporción de recobrarlo.

Si hubiésemos de elegir entre estos dos extremos; como son infinitas las graduaciones que hay entre lo inexpugnable y lo enteramente falto de fortificaciones, sería sumamente difícil la elección. Pero en lo regular se recela, que el Castillo de Puerto Cabello, que es lo principal de sus fortificaciones pueda resistir un Sitio largo, aun en el caso de que éstas se mejoren. Es verdad que se pueden tomar otros recursos para prolongarlo, y también es verdad, que el valor, el arte, la constancia de los defensores, y los accidentes de la guerra podrán obligar a los enemigos a levantar el Sitio: pero en las dudas que esto admite irá siempre envuelto el peligro, de que, perdido Puerto Cabello, se queden establecidos en él, los enemigos. En fin, compárese bien la serenidad y economía de no tener fortificado a ese Puerto, con el sobresalto, y los gastos de tenerlo fortificado: pero no sirva esta comparación para no resolver, y dejarlo en el estado en que está, que es el peor de todos.

Conclusión

Sin embargo de todo lo expuesto, como la facilidad de tomar a Puerto Cabello, puede inspirar a los enemigos el pensamiento de hacer su conquista: como hecha ésta proporcionaría el terreno muchos recursos al arte para fortificarse; y más recayendo en una Provincia, que se podría ayudar con sus Navíos: como teniendo a Puerto Cabello, pudieran internar en la Provincia: como también por nuestra parte, podemos, sin excesivos gastos, mejorar mucho las defensas del Castillo; y sin disipar las fuerzas en el Pueblo, embarazar al enemigo, con un nuevo fuerte sobre el Mirador, en todas las operaciones del Sitio, y aun imposibilitarle el bloqueo: como está inmediata una Colonia Extranjera: como puede servir para preparar en él alguna expedición: y en fin como demoler las fortificaciones es una especie de declaración pública de no poderlas defender, soy de dictamen que se mejoren las defensas del Castillo de San Felipe del modo que propongo en el Plano nº 5º. Que se demuela la batería de Coro, por superflua para la defensa del Puerto y perjudicial para la del Castillo. Que en caso de Sitio se demuelan también los edificios de la Plaza más inmediatos al Castillo. Que se pase a éste toda la Artillería, excepto algunos Cañones del calibre de a 8 que queden en el frente de tierra. Y finalmente que en el Mirador se construya un mediano fuerte en lugar de la batería que existe.

Caracas el 15 de Mayo de 1778.

Agustín Crame (firmado)