LA CAMPAÑA DE MELILLA DE 1909

(9 de julio-27 de noviembre de 1909)
LOS HÉROES DE LA CAMPAÑA

Comandante don José Royo de Diego, del Grupo Mixto de Artillería de Melilla, muerto el 18 de julio de 1909 al pie de sus cañones mientras impedía que los rifeños que habían entrado en la posición de Sidi Hamed el Hach se apoderaran de ellos.

Capitán don Enrique Guiloche Bonet, de la Comandancia de Artillería de Melilla, muerto el 18 de julio de 1909 al pie de sus cañones mientras impedía que los rifeños que habían entrado en la posición de Sidi Hamed el Hach se apoderaran de ellos.

Capitán don Fernando Fernández Cuevas y Ramón, del regimiento de Infantería África nº 68. Al mando de la 1ª compañía del 3er. batallón del regimiento, reunió los soldados que formaron parte del grupo de asalto que ordenó el coronel don Venancio Álvarez Cabrera para desalojar unos moros de las casas de Iguemarien. Tras el asalto a la bayoneta, en el que el capitán coordinó la actuación de sus secciones, el capitán Fernández Cuevas resultó herido, se negó enérgicamente a ser evacuado y permaneció en el campo de batalla animando a sus hombres a seguir luchando. Recibió varias heridas más, hasta que resultó muerto. Se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando de 2ª Clase por Real Orden de 16 de mayo de 1910.

Teniente don Rafael Reyes Ortiz, del regimiento de Infantería Melilla nº 59. El 23 de julio de 1909, al mando de la 1ª sección de la 2ª compañía del 2º batallón del regimimiento y encuadrado en la columna del coronel Álvarez cabrera que avanzó hasta Sidi Musa, tomó parte en el ataque ordenado por el coronel contra los rifeños apostados en las casas de Iguemarien. Durante el ataque, al teniente Reyes le correspondió el flanco izquierdo del despligue, con misión de desalojar al enemigo de unas casas desde donde disparaban contra el dispositivo español. El teniente Reyes ordenó una carga a la bayoneta, resultando gravemente herido, y continuando, no obstante, dirigiendo el ataque y mandando hacer fuego por descargas contra el enemigo, animando a su tropa con el ejemplo y con la voz, hasta que poco después cayó muerto a consecuencia de la herida recibida. Recibió la Cruz Laureada de San Fernando de 2ª Clase por Real Orden de 30 de agosto de 1910.

Teniente don José Fernández de Guevara y Mackenna, jefe de la 2ª Sección, 2ª Compañía, 3er. Batallón, del regimiento de Infantería Melilla nº 59. Fue muerto al frente de sus hombres el 23 de julio de 1909, cuando su compañía salió de los Lavaderos, Melilla, para relevar a una de las compañías de la Brigada Disciplinaria que habia desplegada en el campo para que pudiera retirarse a municionar.

Apenas desplegada su compañía, el teniente Fernández de Guevara recibió un balazo así como el capitán que la mandaba y el sargento de su sección, lo que motivó un momento de vacilación en las fuerzas. Pero él, herido y todo, arengó y animó a su fuerza desde el suelo en que estaba por ser una herida grave ,y echándose encima varios moros entabló la lucha con ellos cuerpo a cuerpo, así como algunos soldados que estaban próximos que acudieron en su ayuda, recibiendo otra herida de arma blanca en el costado que le dejó sin vida. El capitán Infantes, jefe de la compañía de su mismo regimiento que venía detrás, y el 2º teniente Augusto Rubio con su sección de esta unidad, impidieron que los moros se llevasen el cadáver del teniente, viendo a su lado el de otros soldados y el de varios moros.


Artillero Privato Maciá Galiano, del Grupo Mixto de Artillería de Melilla. Sobre las 07:00 horas del 23 de julio, en el combate que estaba producíendose frente a Lavaderos, su pieza de Artillería se retiraba para protegerse a retaguardia de la Infantería e ir a municionar. Delante de ellos surgieron una docena de moros que ahuyentaron a sus compañeros; pero Privato Maciá, armado con su carabina, se enfrentó a ellos, mató a dos, hirió a uno y puso al resto en desbandada, todo esto sin cesar de gritar ¡Viva España! y ¡Esta pieza es mía!. Por su gesta, el propio general Pintos le impuso el mismo día del combate Cruz al Mérito Militar con Distintivo Rojo, en su categoría de plata sin esmaltar por ser personal de tropa.

A Privato Maciá le llovieron felicitaciones oficiales y de particulares. El 8 de agosto, en presencia de sus jefes y compañeros, le fueron entregados 23 regalos que se habían recibido para él de diferentes lugares de España. El 11 del mismo mes el Ayuntamiento de Elche acordó concederle una gratificación de 250 pesetas y dos días después recibió un telegrama de felicitación y 50 pesetas de la Comunidad de Labradores de Elche. Privato Maciá falleció en Elche el jueves 6 de febrero de 1969. Para entonces, su heroicidad había cobrado ya tintes legendarios. El 19 de febrero de 1969 Radio Elche anunció que el Ayuntamiento le había dedicado una calle.

  • Capitán don Eduardo López Ochoa y Portuondo, del regimiento de Infantería África número 68, por su rápida reacción la noche del 18 de julio de 1909 para enfrentarse al ataque de la partida de jinetes desmontados del Hach Amar, que amenazaban con entrar en la posición por la retaguardia; el capitán López Ochoa sacó del parapeto a su compañía, la puso rodilla en tierra y ordenó descargas cerradas a su voz sobre los moros, que acabaron retrocediento. Fue recompensaso con el ascenso a comandante.